El declive del padre – Tiresias

El declive del padre

Es ya un lugar común hablar del declive del padre en psicoanálisis sin embargo, se trata de ver el punto específico desde el que se puede abordar para dar lugar al desarrollo de un eje temático de estas Jornadas sobre Elecciones del sexo.

Lacan hace la hipótesis de que el psicoanálisis surge en relación a ese declive, en Freud para intentar frenarlo, en Lacan para expresarlo como A barrado.

La así llamada “inexistencia del Otro” es la formalización de ese declive en el momento en que se revela que el padre es un semblante. Es decir, el  padre funcionaba como el referente civilizador que ordenaba los goces y sostenía la creencia de que se sabía lo que era un hombre y una mujer. Esto normativizaba la sexualidad velando la elección con una supuesta  “naturaleza”.

Esto ha traído un cierto relativismo, todo sería semblante entonces todo vale. Esto no deja ver que la inexistencia del Otro es correlativa de lo real propio del inconsciente. Si el padre es un semblante lo real no lo es. Es decir, el padre es un semblante para el tratamiento de lo real de la sexualidad. Esto abre la pregunta sobre las elecciones que no se encuadran en la lógica edípica y de qué instrumento se sirven.

Este declive ha revelado la fragilidad de la posición masculina sostenida hasta no hace mucho del sólido semblante del machismo. Se habla así de la feminización de los hombres confundiéndolo con las tareas históricamente reservadas a las mujeres.

Si bien la falta inherente al amor podría aproximar a un hombre  a la posición femenina eso no implica que se trate de la ubicación del lado del no todo. Se puede decir que se necesita una posición viril bien sostenida para que un hombre se aventure en el amor dado que significa una pérdida. La fijación fantasmática permite una recuperación que  a veces necesita de dos objetos como ya lo señalaba Freud. En todo caso se puede decir que frente al A barrado del lado masculino se hace necesaria una presencia que se anuda como el fetiche que le permite hacer con la falta. Este punto plantea la cuestión de la relación de la posición masculina con el no-todo. ¿Se puede decir que la posición viril necesita de una relación con el no todo para sostenerse?

Las modificaciones generadas por el discurso tienen efecto en los semblantes y esto afecta a hombres y mujeres. La crítica a los semblantes tradicionales masculinos obvió que funcionaban para hacer más llevadero el peso fálico para el portador del órgano. Del lado de la posición femenina la apertura al mundo de los objetos es otra versión de la noma mâle y  una mujer puede adaptarse a eso  muy bien porque es una forma de limitar el goce Otro porque frecuentemente se hace problemática la relación con el no todo. Del lado femenino se necesita el amor y la palabra para acceder al goce pero bajo esa norma eso se modifica.

Es importante ver que la gran promoción tecnológica ha dado una vuelta más al tema de la sexualidad. La pornografía tiene una gran dependencia con la imagen. Los momentos donde se ha revolucionado la imagen por la tecnología son hitos en la historia de la pornografía. Así puede hablarse de los efectos de la imprenta y el Heptamerón, de la fotografía en el siglo XIX, del cine en el XX y en la actualidad internet. La particularidad de internet es que permite un manejo a demanda sobre el objeto que acaba capturando al sujeto en la pura repetición de goce sin pasar por el Otro cuerpo y por ello se habla de adicción.

Si bien este momento histórico hace patente la caída del semblante del padre con el consecuente borramiento de muchos referentes mantiene la lógica del para todos. Tampoco hay que negar la existencia de una tensión importante entre la pérdida de la brújula del padre, la desorientación, el relativismo y el intento de hacer retornar al padre fuerte encarnado en los distintos movimientos de extrema derecha y la persecución a ciertas orientaciones sexuales consideradas “antinaturales”.

El interrogante de interés para el psicoanálisis se centra en investigar si los cambios actuales configuran, más allá de la plasticidad de la pulsión a los imperativos de goce, modificaciones estructurales en la sexualidad.

Hebe Tizio. AME de ELP y AMP. Barcelona.